sábado, 20 de mayo de 2017

Procesión y Eucaristía del 13 de mayo en la Parroquia de Nuestra Señora de Fátima de Medellín con motivo del centenario de la primera aparición de la Virgen en Cova de Iria.

Llegué a la procesión algo tarde, pero tuve la fortuna de que no había empezado a tiempo y fue poco lo que me perdí. Como llegué en metroplús que tiene estación en la avenida 30 con carrera 65   entré al territorio parroquial por el sur del barrio Nutibara y la procesión había comenzado su recorrido por la carrera 65 A hacia el sur, por lo que me encontré con ella en la calle 32 A. En esta foto podemos ver uno de los ciriales, la cruz y al organizador de la procesión mi amigo Javier Bustamante Henao.


Acercamiento en el que se puede apreciar la bandera mariana portada por el grupo




El párroco, padre Luis Alberto Ángel Álvarez, dirige el Rosario y los cantos a Nuestra Señora de Fátima. 

Detrás del carro que porta el equipo de sonido 
viene la festejada, Nuestra Señora de Fátima.


Y como escolta, nuestra Policía Nacional

El organizador tuvo la deferencia de hacer pasar la procesión por la calle 32 D por donde viví desde la infancia y aún viven allí mis hermanos María Elena y Jota.




Algunas personas aprovecharon la presencia de 
tanta gente para mejorar sus entradas familiares.




Algunos integrantes de la Banda de Guerra de la Institución Educativa Pedro Olarte Sañudo rindieron homenaje a la Virgen Portuguesa.




Empieza el ascenso a la Iglesia que muchos hemos hecho, bien sea para casarnos o para el oficio de despedir a nuestros seres queridos que van a la Casa del Padre. 


Entramos a la iglesia que está hermosamente
adornada para este centenario que estamos celebrando







Nuestra iglesia está colmada. 
Ésta es la nave que va al norte o barrio Fátima

Ésta es la nave central que se dirige hacia el cerro Nutibara. 
En el momento de la foto están entrando la cruz y los ciriales, el sacerdote y sus acompañantes y la imagen de Nuestra Señora de Fátima.


Y ésta es la nave que va hacia 
el sur o barrio Nutibara


La imagen llegó a su sitio cercano 
a la puerta sur de la sacristía.


La Eucaristía va a empezar


Éstas son las hostias que serán consagradas 
para que la feligresía participe de la Comunión 

Gabriel Escobar Gaviria

Laus Deo Virginique Matri

viernes, 12 de mayo de 2017

Programa para el 13 de mayo de 2017 en la parroquia de Nuestra Señora de Fátima


Éste es el programa que estaba preparado para la novena de Nuestra Señora de Fátima. Apenas nos queda para cumplir las actividades de mañana pueda ser que los que alcancen a ver este blog esta noche y mañana en la mañana podrán acompañarnos a las actividades de la tarde. 



¿Cómo se puede ganar la indulgencia primaria los días treces de mayo a octubre?


Los que no pudimos ir a Portugal podemos ir a la parroquia de Nuestra Señora de Fátima en Medellín o en cualquier lugar donde haya un santuario o una veneración pública de Nuestra Señora de Fátima  y participen allí devotamente en alguna celebración u oración en honor de la Virgen María.

En nuestra parroquia de Fàtima en Medellín tendremos tres manifestaciones para venerar a la Virgen, como lo muestra el programa: el rosario de aurora, la procesión y la celebraciòn eucarística. Según el texto de ACI prensa cualquiera es válido,

También se debe rezar un Padrenuestro, el Credo e invocar a la Virgen de Fátima con la oración que está en la fotografía que es el reverso del programa.

y se termina con un Padrenuestro, el Avemarìa y el Gloria por las intenciones del papa.

Se debe estar en Gracia de Dios, en caso de no estarlo procure conseguir la absolución.

miércoles, 10 de mayo de 2017

Encuentro histórico en Sopetrán

Nuestra Señora de Sopetrán, regalo de don Francisco Herrera Campuzano en el mismo año en que fundó el poblado
Darío Sevillano Álvarez

Recordemos que históricamente, se cuenta, que cuando don Francisco Herrera Campuzano, fundó a Sopetrán el día 22 de febrero del año 1616, contrató los servicios de unos pintores españoles, que había en la ciudad de Santa Fe de Antioquia, para que le pintaran un óleo de buen tamaño por muestra de uno en blanco y negro que él traía desde España.


Con esta muestra en la mano, los pintores estuvieron trabajando en el cuadro, por espacio de cinco meses y el día 14 de agosto del año 1616, trasladaron el óleo procesionalmente al pequeño municipio, que funcionaba en el caserío de Córdoba.

El cuadro acompañó la Viceparroquia de Nuestra Señora del Saladito de Córdoba, por espacio de unos cincuenta años, pero cuando el gobernador Juan Buesso de Valdés empezó la construcción del templo de Nuestra Señora, diseñado por él, el caserío fue trasladado al lugar en que hoy estamos y el cuadro llegó con el sacerdote de turno y nos acompañó por muchos años.

La imagen que voy a mostrarles, es lo que queda de ese hermoso lienzo, que por un error de uno de nuestros párrocos, el sacerdote Humberto Torres Osorno, fue mandado para la jurisdicción eclesiástica del corregimiento de Córdoba, para que los fieles de ese lugar le pudieran rezar a nuestra Señora.

Es importante anotar algunas cosas: La Virgen solo estuvo unos años en el templo y cuando la vieron tan deslustrada, la confinaron a estar en una pieza de la casa parroquial.

Está tan deslustrada, porque la señora Dolores Ibarra, que era una pobre mujer de buena voluntad, no sabía la grandeza del óleo y le puso una cantidad de bobadas: estrellas, rosario, corona, flores de papel crepé y se los pegaron con colbón.

Este elemento pegante, fue el que acabó con el óleo, porque en esos lugares se cayeron las pinturas y algunas desaparecieron, como las caras de unos doce ángeles, las caras de los soldados de Alí-Maimón y las caras de los prisioneros, que había al lado derecho del óleo.

Hace unos ocho meses, vino a Colombia, la historiadora Española, Julie Sopetrán, la persona, que toda la vida ha vivido en las tierras, en donde está, el extinguido monasterio de la Virgen, y la llevamos a Córdoba para que viera el cuadro.

Cuando lo vio, casi le da un infarto de la alegría de haber descubierto esta obra de arte y entre Ella y Yo, nos dedicamos a investigar los orígenes del óleo y encontramos la verdad: este es el que regaló nuestro fundador desde hace 401 años.


Así está la virgen que donó Don Francisco Herrera Campuzano el día 14 de agosto de 1616.


Si lo analizan cuidadosamente, se van a dar cuenta de que faltan muchas partes del óleo, unas porque los años las acabaron y otras, porque el colbón y los malos tratos las desmejoraron.

Observen la dificultad para visualizar las caras y los cuerpos de los ángeles, las personas que están al lado izquierdo y los prisioneros del lado derecho.

Pasada la visita de doña Julie a nuestro pueblo, me presenté ante el párroco de la iglesia de San Roque, como ahora se llama eclesiásticamente y le pedí muy respetuosamente, me dejara tomar una buena fotografía de la obra.

Con ella en la mano, me dediqué a hacerle una restauración virtual, toda vez que no soy capaz de hacer la restauración física, dada la razón de que esos conocimientos se aprenden en las universidades y los procedimientos son un poco complicados.

Después de cincuenta y siete días de restauración virtual, logré una imagen parecida a la que pudo ser este importante lienzo.

De esta imagen mandé a hacer cien registros tamaño Jumbo que son 13 x 18 centímetros, para regalárselos a las personas devotas de Nuestra Señora.


Analicen la restauración virtual, para que al menos podamos conocer quienes acompañan a la Virgen en la pintura al óleo.

Fíjense muy bien cómo los pintores, confundieron la fuente redonda, que está en la muestra, en la que Nuestra Señora bautizó al hijo del moro, con el redondel del árbol y por esa razón, el brevo está metido entre la fuente.

El paso que sigue, podría ser apuntarme a pintar un óleo que se parezca a la restauración virtual y en eso estoy.

Cuando lo tenga listo, les estaré comunicando a todos los sopetraneros y a los que no lo son y estén interesados en conocer la imagen de la milagrosa virgen que nos acompaña.

Recuerden que el otro cuadro de ella, el que está en el oratorio especial del templo parroquial, luce unos galardones de metal, que son los testimonios de los feligreses, por los favores que ella les concede.

Para los que no conocen el otro óleo de ella, lo mostraré a todos y los que quieran tenerla, pueden copiar y pegar, porque estas fotografías son mi autoría y no tienen copyright.


Como la restauración física está muy lejos, porque la parroquia de San Roque no tiene el dinero para hacerla y la parroquia de nuestra Señora de la Asunción, que puede tener el dinero, no puede invertir en ella, si pertenece a otro ente eclesiástico, tendremos que esperar, a que algunos hijos ilustres de nuestro terruño, consigan con el estado la restauración del óleo, que es lo que más nos interesa a los hijos de estas tierras.




Sopetrán, 3 de mayo del 2017.

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sábado, 6 de mayo de 2017

Jubileo de Nuestra Señora de Fátima

Así puedes obtener indulgencia plenaria por cien años de la aparición de la Virgen de Fátima

Tomado de ACI Prensa




Imagen de la Virgen de Fátima en el Santuario en Portugal / 

Foto: Facebook Santuario de Fátima

29 Nov. 16 / 05:01 pm (ACI).- Por los cien años de las apariciones de la Virgen de Fátima en Portugal, el papa Francisco ha decidido conceder la indulgencia plenaria durante todo el Año Jubilar que comenzó el 27 de noviembre y terminará el 26 de noviembre de 2017.

El Santuario de Fátima indicó que para obtener las indulgencias plenarias los fieles deben cumplir primero con condiciones habituales: confesarse, comulgar y rezar por las intenciones del Santo Padre.

En declaraciones a ACI Prensa, el secretario de la rectoría del Santuario de Fátima en Portugal, André Pereira, explicó que las indulgencias plenarias podrán obtenerse durante todo el Año Jubilar y para ello existen tres maneras, detalladas en un comunicado publicado en el sitio web del santuario.

1.- Peregrinar al Santuario

La primera forma es que «los fieles vengan en peregrinación al Santuario de Fátima en Portugal y que allí participen en una celebración u oración dedicada a la Virgen».

Además de ello los fieles deben rezar el Padrenuestro, recitar el Credo e invocar a la Madre de Dios.

2.- Ante cualquier imagen de la Virgen de Fátima en todo el mundo

La segunda forma se aplica para «los fieles piadosos que visitan con devoción una imagen de Nuestra Señora de Fátima expuesta solemnemente a la veneración pública en cualquier templo, oratorio o local adecuado en los días de los aniversarios de las apariciones, el 13 de cada mes desde mayo hasta octubre (de 2017), y participen allí devotamente en alguna celebración u oración en honor de la Virgen María».

Al respecto de la segunda forma, el secretario de la Rectoría del Santuario de Fátima indicó a ACI Prensa que la visita a la imagen la Virgen «no tiene que ser necesariamente solo en Fátima o exclusivamente en Portugal, sino que puede ser en cualquier parte del mundo».

También se debe rezar un Padrenuestro, el Credo e invocar a la Virgen de Fátima.

3.- Ancianos y enfermos

La tercera forma de obtener una indulgencia se aplica a las personas que por la edad, enfermedad u otra causa grave estén impedidos de movilizarse.

Pueden rezar ante una imagen de la Virgen de Fátima y deben unirse espiritualmente en las celebraciones jubilares en los días de las apariciones, los días treces de cada mes, entre mayo y octubre de 2017.

Además, tienen que «ofrecer con confianza a Dios misericordioso, a través de María, sus oraciones y dolores o los sacrificios de su propia vida».

Notas del Editor.

Para los de Medellín y su área metropolitana que quieran asistir a las ceremonias del centenario de las apariciones de Nuestra Señora de Fátima les muestro el templo de Nuestra Señora de Fátima




El templo esta situado en el límite de dos barrios que la actividad parroquial los ha convertido en uno solo: Nutibara (ochenta y dos  años de existencia) y Fátima (sesenta y dos años de existencia). Mis padres compraron una de las casa de Fatima, para estrenar con lo que yo llegué al barrio de nueve años el párroco era el padre José María Córdoba y me admitió como acólito Junto con los hermanos Hernán, Fabio, y Jaime Correas Gómez y otro de cuyo que nombre no me acuerdo, pero le decíamos Periquillo Álvarez. En esa iglesia me casé y bauticé los hijos (Juan Gonzalo y Marcela). En la casa de mis padres vive actualmente mi hermana María Elena. Voy a tratar de cubrir todos los eventos que resulten de este centenario que durará desde ya hasta después del 13 de octubre de este año.

la iglesia está en la carrera 65 A entre las calles 32 B y 32 C. A todo el frente de la entrada principal está el Liceo Pedro Olarte Sañudo y detrás de éste está el cerro Nutibara. 

Si viene en metro puede hacer traspaso en la estación Industriales y tomar el metroplús que va hacia belén y bajarse en la estación Nutibara en la avenida (calle) 30 y caminar y caminar cuatro cuadras hacia el Norte o venir por una de las cuatro rutas de bis que suben por la 33 hasta el puente de la 65 y caminar hacia el sur tres cuadras, en resumidas cuentas, véngase tranquilo que no se pierde: el cerro Nutibara lo guía.


Lucía dos Santos, beato Francisco Marto
y beata Jacinta Marto

Aún no tengo claro si la canonización del beato Francisco y de la beata Jacinta Martos es el 13 o el 14 de este mes y si nuestra parroquia va a hacer alguna ceremonia especial. Sólo sé que la Eucaristía principal del sábado 13 es a las 4:00 p. m. mi celular es 3117710907 por si algo quieren conversar conmigo mi nombre es Gabriel Escobar Gaviria. Como ya dije que este blog seguirá informando, quien quiera que el elance le llegue a su correo, me lo puede solicitar por el celular o a mi correo alumnodemoncho@yahoo.com, mi hermana que vive en el barrio me está colaborando para conseguir el programa de los eventos.

Laus Deo Virginique Matri.



jueves, 1 de septiembre de 2016

Nuestra Señora en el metro de medellín

Estación TC-3 El Poblado
Nuestra Señora de La Candelaria de La Popa

Este cuadro de Nuestra señora de la Candelaria de La Popa preside la entrada norte de la estación El Pblado en el barrio El Poblado de Medellín


El autor es Eduardo Toro, copia de una obra de Enrique Grau



Nuestra Señora de la Candelaria,
patrona de Cartagena de Indias
y de la región caribe,
entre historias y leyendas


La Virgen de la Candelaria o Nuestra Señora de la Candelaria es una de las advocaciones más antiguas de la Virgen María. Su fiesta litúrgica se celebra en toda la Iglesia Católica el 2 de febrero y en la ciudad de Cartagena de Indias (Colombia), y el 15 de agosto en las Islas Canarias (España). La imagen es venerada en el archipiélago Canarias, especialmente en la isla de Tenerife (lugar de su aparición), donde es conocida popularmente como la Morenita, es la Patrona de Canarias siendo una de las siete patronas de las comunidades autónomas de España.

Igualmente la Virgen de la Candelaria es la patrona de varias ciudades del Nuevo Mundo como: Medellín y Cartagena de Indias (Colombia), entre otras.

La iconografía de la Virgen de Candelaria se basa en el episodio bíblico de la Presentación del Niño Jesús en el Templo de Jerusalén (San Lucas 2,22-40). La virgen sostiene la candela o vela de la que toma nombre y el Niño Jesús, por su parte, sostiene en sus manos un pajarito.

Según la Ley de Moisés, llevaron a Jesús a Jerusalén para presentarle al Señor, como está escrito en la Ley del Señor. Como era costumbre, la Virgen María, se sometió a la vez al rito de la purificación (Cf. Lev. 12, 6-8). (Wikipedia)

Historia de la Virgen de la Candelaria 
en el cerro de La Popa en Cartagena de Indias




Cuenta la historia que en 1608 vivía en el monasterio de la Candelaria (convento agustino recoleto de estilo Colonial fundado en 1604 por el padre Mateo Delgado en honor a nuestra Señora de la Luz de la Candelaria), ubicado en la zona del desierto del mismo nombre cerca de la localidad de Ráquida, un monje agustino llamado fray Alonso de la Cruz Paredes.

Mientras estaba en oración se le apareció la Santísima Virgen en la advocación de María Inmaculada con arcángeles y serafines y asentando sus pies sobre un trono de nubes de armoniosos colores.

La Santísima Virgen le dijo que debía construirle una Iglesia en Cartagena de Indias. La Iglesia debería estar localizada en la montaña más alta que viera al llegar a la gran bahía de Cartagena. El monje de rodillas murmuró: «Mater Gloriosa et Benedicta».

Consultó lo sucedido con el venerable Mateo y con Vicente Mallol; y contando con su aprobación, partió de la Candelaria (el desierto  Ráquira) con los compañeros que le fueron asignados para la fundación del convento solicitado,


Monasterio de la Candelaria


El desierto de la Candelaria

Fray Alonso emprendió un viaje muy largo, peligroso, y pobre y llegó a dicha ciudad descubriendo que el sitio más alto era el cerro de La Popa de La Galera llamado así porque parece un barco.

Además ofrece un despeñadero o precipicio por el lado que mira a la ciudad y al mar Caribe.






Exactamente allí en esa colina se adoraba al diablo en unas chozas y se hacían grandes y ruidosas reuniones de indígenas y mestizos. Según Jaime Humberto Borja en su obras. Rostros y rastros del demonio en la Nueva Granada. Editorial Ariel, Santa Fé Bogotá.1998. También se reunían allí individuos de raza negra, esclavos escapados de sus amos.

La Popa era todavía un lugar salvaje cubierto por espesa selva que servía de refugio a muchas especies de reptiles, algunos de ellos terriblemente venenosos. Esto hacía que los habitantes de Cartagena mirarán el lugar como algo terrorífico e impenetrable, pero lo que más terror les infundía era la presencia allí del demonio.

Las autoridades Españolas muy preocupadas por sacar el oro a los indios se habían olvidado de esta impiedad e idolatría que lesionaba a la Santa Madre Iglesia.

El diablo allí se hacía llamar Buziraco y venía de visita a las frenéticas fiestas que se celebraban en su honor. En dichas ocasiones se encarnaba en un macho cabrío llamado Urí al cual se le rendían grandes honores.

Existía un gran templo o bohío, que era totalmente cerrado sin ventanas para que no entrara luz y se hiciera oscuridad como le gusta al demonio.

Había una gran tinaja de agua donde sumergían las joyas de oro para que el diablo las bendijera.

Sobra decir que había muchos tambores y danzas extenuantes. Se utilizaba mucho tabaco, licores y sustancias propias de fiestas impías. Según Víctor Manuel Patiño en Historia de la cultura material en la América equinoccial (Tomo 7) Capítulo Vida erótica y costumbres higiénicas, citando al padre Antonio de la Calancha (1584-1654) en su Crónica moralizada del orden de San Agustín en el Perú:

«Se dijo de los indígenas de Cartagena adoradores del demonio Buziraco, con asiento en el cerro de La Popa, le daban ósculos en el lugar asqueroso debajo de la cola y luego lo limpiaban con tabaco».

Fray Pedro Simón afirmaba que: «Cuando se conocieron mejor las costumbres de los indígenas del continente, se pudo apreciar que uno de los objetivos principales de la absorción del tabaco, era adivinar los acontecimientos futuros. Asociado a la conseja del demonio Buziraco de Cartagena estaba el tabaco» (Ibid., V, 65-66) Noticias historiales de las conquistas de tierra firme en las Indias Occidentales. Bogotá : Biblioteca Banco Popular, 1981. Fuentes: Patiño, Víctor Manuel: Plantas cultivadas y animales domésticos en América equinoccial. Tomo III: Fibras, medicinas, misceláneas.

Fray Alonso fue recibido por el obispo de Cartagena don Juan de Ladrada. El obispo ayudó a organizar un grupo de valientes españoles armados.

Estos hombres irrumpieron en la mitad de la orgía y Fray Alonso con el valor que Dios le prestaba arrojó al Cabrón Urí por el despeñadero rompiéndole los huesos en la caída, por el lugar hoy conocido como el Salto del Cabrón.


Salto del Cabrón

Alonso procuró tomar posesión del lugar para comenzar inmediatamente la construcción del convento. Allí Alonso fabricó una humildísima choza con las ramas de los árboles y continuó con sus compañeros la vida eremítica y reformada, entregado a los ayunos y a las penitencias.

Cuenta la leyenda, que era un día radiante, tranquilo y descongestionado de comienzos del año 1607 cuando el sacerdote español Alfonso García Pared recorría las calles del sector amurallado en busca de una imagen similar a la Virgen de la Candelaria, para ubicarla en el templo construido por la Orden Agustiniana, en el Cerro de la Popa donde tenía su convento. No había recorrido mucho cuando en la calle de las Damas, una señora asomada desde lo alto de un balcón, le preguntó:

—¿Qué busca, padre? —mientras en sus ojos permanecía una mirada tierna.

—Estoy buscando una imagen de la Virgen de la Candelaria, —respondió el sacerdote.

—Venga en tres días y la tendrá, si no estoy empuje la puerta, le dijo la mujer y desapareció.

En efecto el padre agustino volvió, llamó pero nadie contestó, entonces, empujó la puerta y ésta se abrió, pero encontró la casa completamente vacía, sólo en un rincón como iluminada por el cielo estaba la imagen, hermosa e imponente de la Virgen de la Candelaria, que luego fue llevada hasta el convento en el Cerro de la Popa, donde cada año miles de cartageneros desfilan de día y de noche para venerar la virgen de la patrona de esta ciudad.



Para 1612 el convento ya estaba a punto de acabarse y en él se habían invertido 15.000 ducados, suma bastante respetable en esos tiempos. La construcción tardó unos seis o siete años en terminarse.

Desde sus comienzos La Popa ha sido blanco de todas las miradas, incluyendo la de los piratas, quienes la consideraban como un castillo fortificado que había que tomarse de alguna manera. En 1585 el famoso pirata inglés, Juan Drake, asaltó a la Ciudad Heroica con una flota de veintitrés navíos y una fuerza de 2.500 hombres. Los ataques continuaron, esta vez afectando al convento de la Popa.

De los nueve años que duró la época de la independencia, 1816 fue la más desastrosa, tanto para la Popa como para Cartagena en general.
Hambre, penuria económica, destrucción fue lo que quedó después del sangriento sitio de Cartagena. Aunque los recoletos querían volver a su convento, poco o nada podían hacer; la restauración era costosa y no había dinero en la ciudad.

En 1864 la iglesia de la Popa quedó bajo la autoridad de la curia eclesiástica de Cartagena, mientras el convento siguió siendo de propiedad de la Nación. Permaneció arruinado hasta 1880, cuando el doctor Rafael Núñez, presidente de la República, ordenó reconstruirlo y destinarlo para cuartel de aclimatación de la guardia colombiana, recibiendo el título de Viejo Hospital Militar.

El 4 de marzo de 1961, el Gobierno departamental de Bolívar hizo oficial de las ruinas a los agustinos recoletos, quienes emprendieron la reconstrucción el 12 de junio del mismo año.



Los cartageneros subían cada año en febrero a homenajear a su Virgen Morena, esto no impidió que los recoletos empezaran una gran campaña para llevar peregrinos a la Popa, especialmente con motivo de las fiestas patronales de esa manera el pueblo cartagenero volvía a ver frailes recoletos allí y, sobre todo, se daba cuenta de que las obras de reconstrucción iban en serio, motivándose así para colaborar con sus limosnas.

En la época colonial, se celebraba las fiesta de la Virgen, así: se construía un gran salón especial para que cada día en ella bailaran según origen racial o clasista, primero los blancos puros, o de Castilla, segundo los pardos, tercero los negros libres y así sucesivamente, hasta que concluía con la gran fiesta el día de la Virgen y el domingo siguiente, se iniciaban los carnavales.

Pero la gente pobre, libres, esclavos, pardos, negros, indios, carboneros, pescadores y demás no bailaban en los salones, sino al aire libre al son de frenéticos tambores. Hombres y mujeres parados bailaban en círculo como en la cumbia actual. El parejo entregaba a la dama dos o tres velas de sebo encendidas, amarradas con el pañuelo rabuegallo y solo se arrojaba cuando ardía el pañuelo y amenazaba con quemar el vestido. (Universia T. V.)

Precisamente fue durante las fiestas patronales de 1965 cuando el entonces alcalde de Cartagena, doctor Juan Pupo Mora, declaró a la Virgen de la Popa Protectora de la ciudad y de sus contornos, ante una multitud fervorosa congregada en la avenida Pedro de Heredia.



Finalmente, el 6 de julio de 1986, al cumplirse 25 años del regreso de los recoletos a La Popa, el Papa Juan Pablo II, durante su visita a Cartagena, coronó solemnemente la actual imagen de la Virgen de la Candelaria, ante una multitud como las que suele congregar él, reunida en le explanada de Chambacú.


La estación El Poblado

Un tren que sale hacia el sur
y uno que llega del sur


Esta estación, la de Industriales, al norte, y las de Aguacatala y Ayúra al sur no tienen salida de los usuarios hacia el sur, a pesar de que están en una zonas industriales y educativas a ambos lados del río Porce. Al sur de esta estación hay posibilidad de intercambio de línea por lo que cuando se han presentado fallas en el servicio en el sur los trenes llegan del norte hasta esta estación lo que hace que la estación se colme de gente produciendo unas aglomeraciones enormes. Pronto se presentarán diseños para resolver esto problema.

Salida hacia el occidente


Costado occidental de la estación


Costado oriental


Equipo para subir y bajar
a los discapacitados

Laus Deo Virginique Matri